
Caso fentanilo: confirman 96 muertes y advierten que la cifra podría aumentar
El caso por el lote contaminado de fentanilo ya contabilizó 96 muertes y apunta a responsabilidades en 24 personas y 200 hospitales.
En el juzgado federal de La Plata, el equipo del juez Ernesto Kreplak trabaja sin descanso. Los peritos revisan una a una las historias clínicas enviadas desde más de 200 hospitales de todo el país. La tarea es minuciosa y compleja, ya que involucra a pacientes que recibieron tratamiento con el lote contaminado de fentanilo número 31.202, producido el 18 de diciembre de 2024 por Laboratorios Ramallo S.A., elaborador exclusivo de HLB Pharma Group S.A.
Ese análisis permitió que la cifra de fallecidos pasara de 76 a 96. Para los investigadores, el número, escalofriante, aún podría aumentar. La magnitud de la tragedia llevó a algunos a llamarla el “Cromañón sanitario”.
El nuevo reporte incorporó tres muertes en el Hospital Interdistrital Evita de Formosa, un caso en la Clínica Vélez Sarsfield de Córdoba, siete en el Instituto de Diagnóstico de Santa Fe y nueve en el Hospital Regional Español de Bahía Blanca.
Cómo se agravó el caso del fentanilo contaminado
En este último caso, el juzgado puso un asterisco. La ciudad, ubicada en la provincia de Buenos Aires, sufrió recientemente una inundación que pudo haber dañado información clave. Aun así, se confirmó que los nueve pacientes recibieron dosis de fentanilo contaminado en la Unidad de Terapia Intensiva. Falta comprobar que los hemocultivos hayan dado positivo para Klebsiella pneumoniae y Ralstonia pickettii. Si se verificara, el número de víctimas confirmadas sería de 87.
La causa comenzó con una denuncia del Hospital Italiano de La Plata, que había detectado un brote de neumonía por esas dos bacterias resistentes a antibióticos. El brote afectó a 18 pacientes, de los cuales 15 fallecieron.
“Estamos trabajando a fondo, avanzamos rápido y buscamos establecer las responsabilidades que corresponde”, afirmó el juez Kreplak a Infobae. La investigación se orienta en esa dirección. Por eso, el magistrado habilitó la feria judicial y ordenó pericias específicas al Cuerpo Médico Forense. El objetivo es confirmar que los microorganismos hallados en las ampollas son idénticos, en genotipo y fenotipo, a los detectados en los pacientes fallecidos y en los que lograron recuperarse.
La información no siempre llega rápido al juzgado. El viernes, Kreplak ordenó allanar la Clínica Vélez Sarsfield de Córdoba para obtener historias clínicas de pacientes internados entre el 1 de abril y el 8 de agosto. Hasta ese momento, el sanatorio solo había entregado cuatro, incluyendo la del único fallecido confirmado. Este martes se sumó otro caso fatal.

El juez sospecha que existe una cifra negra de muertes no reportadas. En la clínica cordobesa se administraron más de 1.700 dosis del fentanilo contaminado, pero solo se notificaron cuatro casos. Entre ellos figura Giovanni, un bebé de tres meses que permanece en estado grave. Kreplak busca determinar si todo el medicamento fue aplicado a pacientes o si parte se desvió al mercado ilegal.
“Estamos trabajando sin ningún tipo de restricción, sin ningún tipo de compromiso que no sea el descubrimiento de la verdad”, sostuvo el magistrado. También remarcó que su prioridad es que las víctimas sepan qué ocurrió y que se establezcan las responsabilidades correspondientes.
Hasta el momento, el juez confirmó que 24 personas están bajo sospecha por su presunta participación en la fabricación y comercialización del fentanilo adulterado. Todas tienen prohibida la salida del país y se les impuso una inhibición general de bienes para evitar maniobras que dificulten futuros procesos judiciales.
La resolución sobre cada una de ellas se tomará cuando finalicen los peritajes. El objetivo es establecer en qué momento del proceso de producción o distribución se produjo la contaminación de las ampollas con las bacterias letales.
La investigación, que se expande a hospitales y clínicas de todo el país, podría revelar un número de víctimas aún mayor y marcar un antes y un después en el control de medicamentos críticos en Argentina