
Frente a la incertidumbre nacional, Misiones mantiene activa la red de atención en cardiología infantil
La disolución del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) dejó sin conducción a un sistema clave para recién nacidos con estas patologías. Médicos advierten sobre el impacto y piden apoyo comunitario.
La reciente disolución del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) por decisión del Gobierno nacional generó un fuerte impacto en la comunidad médica. La medida implicó la desvinculación de siete especialistas que coordinaban la red nacional de derivaciones y dejó sin conducción a un sistema que atendía a unos cuatro mil bebés cada año.
La jefa del Servicio de Cardiología del Hospital de Pediatría, Marcela Ivonne Woloszyn, explicó que el cierre sorprendió tanto a profesionales del interior como a colegas del Hospital Garrahan, donde funcionaba la base del centro coordinador. “Es fundamental que la comunidad esté al tanto de esto, la verdad que un impacto muy grande que nos tocó a todos”, expresó en diálogo con Canal Doce.
Woloszyn recordó que el PNCC había permitido articular desde la detección fetal o neonatal hasta la derivación inmediata al hospital adecuado. “El paciente llegaba en tiempo y forma de acuerdo a la gravedad”, indicó. Ahora, sin la coordinación central, los médicos esperan la confirmación de cómo se gestionarán los traslados de los recién nacidos con patologías cardíacas.
El PNCC, creado en 2008 y convertido en ley en 2023, había conseguido disminuir la morbimortalidad infantil a través de una red de quince centros organizados por niveles de complejidad. Su estructura garantizaba que niños de cualquier provincia pudieran ser trasladados al hospital indicado en pocas horas, un factor decisivo en casos donde la atención temprana resulta clave para la supervivencia.
Impacto directo en la vida de los recién nacidos
Si bien aseguró que desde la Provincia seguiran fortaleciendo la red de cardiología garantizando el tratamiento y la seguridad de los recién nacidos, reconoció que la desvinculación de los siete médicos del centro coordinador de Buenos Aires genera incertidumbre sobre el futuro del programa.
Woloszyn destacó que los hospitales de alta complejidad como el Gutiérrez, Elizalde, El Cruce y el Instituto de Cardiología de Corrientes siguen disponibles para atender derivaciones. “Lo único que tendríamos que redireccionar directamente con cada centro sería la diferencia de lo que veníamos haciendo hasta ahora”, sostuvo.

La médica subrayó que el PNCC trascendió gobiernos y partidos políticos, y que su rol fue decisivo para reducir la morbimortalidad infantil. “Esto vino a jugar un rol fundamental en pos del paciente”, afirmó. En esta línea, pidió apoyo comunitario y difusión para sostener la continuidad del programa.
Recordó que el sistema atendía a niños desde el primer mes de vida hasta la adolescencia. “Tenemos pacientes que se detectan después del mes de vida y todo el rol que cumplíamos va a ser exactamente igual”, dijo.
Woloszyn aclaró que los médicos y administrativos del Hospital Garrahan aún siguen vinculados al programa. “Cada cirujano cardiovascular, cada cardiólogo y cada hemodinamista continúan cumpliendo su rol en las instituciones públicas”, agregó.
Hospital de Pediatría, referente en cardiopatías congénitas
En Misiones, la conducción política enfocada en “proteger la salud y el bienestar de los misioneros” se diferencia claramente de las disposiciones nacionales. La Legislatura provincial estableció a través de la Ley XVII – N.º 117 el Programa Provincial de Cardiopatías Congénitas, con sede en el Parque de la Salud, que garantiza atención integral desde la etapa fetal hasta la adultez. La normativa incluye provisión de medicamentos, insumos, prótesis y dispositivos médicos, además de traslados y apoyo psicológico para pacientes y sus familias.
Ante la incertidumbre nacional, la especialista insistió en que los servicios de cardiología en hospitales pediátricos y maternos continúan funcionando en Misiones. “El paciente llega, se detecta la cardiopatía, se explica a los padres y se gestiona la derivación que haya que gestionar”, aseguró.
Destacó que ciertas patologías de menor complejidad pueden resolverse en la provincia. “Tenemos la opción de cateterismos y contamos con el apoyo de profesionales del Hospital Garrahan”, explicó.

La doctora concluyó con un mensaje de calma. “Tenemos que apoyar esto para que pueda continuar. Llevemos tranquilidad a los padres porque todavía se sigue realizando”, afirmó.
La comunidad médica espera definiciones sobre el futuro del PNCC. Mientras tanto, los profesionales insisten en que seguirán trabajando para garantizar la atención de los niños con cardiopatías congénitas.