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Separarse sin perder el techo: Misiones protegerá la vivienda de los hijos y podrá bajar hasta 40% la cuota

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Separarse sin perder el techo: Misiones protegerá la vivienda de los hijos y podrá bajar hasta 40% la cuota

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El IPRODHA creó un procedimiento especial para los hogares que atraviesen una separación. La vivienda social quedará a nombre de quien tenga el cuidado efectivo de los hijos menores, mientras que el nuevo hogar monoparental podrá acceder a una reducción de hasta el 40% de la cuota durante dos años.

Una separación familiar no tendrá por qué convertirse también en una crisis habitacional. Con ese criterio, el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA) estableció un nuevo mecanismo para sostener la vivienda social cuando una pareja se separa y existen hijos menores de edad.

La medida fue formalizada mediante la Resolución Reglamentaria 00242/26, que creó el “Procedimiento Administrativo Especial de Readjudicación y Sostenimiento Habitacional”. El objetivo es abordar una situación que suele generar un fuerte impacto económico: qué ocurre con la vivienda cuando se rompe la pareja y los hijos continúan viviendo en ella.

El nuevo esquema establece que, ante una separación, la titularidad del inmueble quedará a nombre de la persona que ejerza efectivamente el cuidado de los hijos menores de edad, independientemente de su género u orientación sexual.

La clave está en que la decisión no se centra en quién figura originalmente como titular de la vivienda, sino en dónde viven efectivamente los chicos y quién asume su cuidado cotidiano.

Hasta 40% menos de cuota durante 24 meses

El IPRODHA incorporó además una herramienta para acompañar el impacto económico que puede generar la conformación de un hogar monoparental.

En esos casos, el organismo podrá otorgar un descuento de hasta el 40% sobre el valor de la cuota durante 24 meses consecutivos.

La medida apunta a evitar que la persona que queda a cargo de los hijos enfrente, además de la reorganización familiar, una carga económica que pueda poner en riesgo la continuidad de la vivienda.

Para determinar cada situación, la Gerencia Social del IPRODHA realizará relevamientos socioeconómicos y habitacionales, con el objetivo de verificar la residencia efectiva de los menores y las condiciones del nuevo grupo familiar.

El eje está puesto en los hijos

La decisión modifica el enfoque tradicional de estas situaciones: el problema no se reduce a definir quién continúa ocupando una vivienda, sino a garantizar que los niños y adolescentes mantengan su lugar de residencia y que el nuevo hogar pueda sostenerlo económicamente.

De esta manera, la separación de los adultos no debería traducirse automáticamente en la pérdida del techo familiar.

El procedimiento contempla además las distintas configuraciones familiares y deja expresamente establecido que no habrá distinción por género u orientación sexual a la hora de determinar quién ejerce el cuidado efectivo de los menores.

En un contexto en el que la pérdida de ingresos o el aumento de los gastos puede volver difícil sostener una cuota habitacional, el IPRODHA busca que la ruptura del vínculo de pareja no termine poniendo en riesgo el derecho a la vivienda de los hijos.

La medida combina así dos decisiones: sostener la vivienda para los menores y aliviar durante un período determinado la carga económica del adulto que queda a cargo de ellos.

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