
Paro marítimo paraliza todos los puertos del país durante 48 horas
Una medida de fuerza detuvo la actividad en todos los puertos del país y generará impacto en comercio exterior y turismo.
Los gremios que integran la Federación Sindical Marítima y Fluvial (FESIMAF) iniciaron un paro total de actividades por 48 horas en todos los puertos. La medida se extiende durante este miércoles y jueves en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno.
La protesta paralizó todos los puertos del país y frenó exportaciones, importaciones y recaladas de cruceros. Además, afectó de manera directa la operatoria habitual del comercio exterior. Por ese motivo, la medida generó preocupación en distintos sectores productivos.
A través de un comunicado, la organización explicó que la huelga busca “defender nuestros derechos laborales, la estabilidad de los puestos de trabajo y la dignidad de la familia marítima”. El documento cuestionó la modificación del artículo 1 del proyecto oficial, que excluye a la Marina Mercante de la Ley de Contrato de Trabajo. Para el sector, esa disposición representa “un retroceso significativo en materia de derechos laborales” y abre la puerta a la precarización y a la inestabilidad en la actividad.
El esquema de la protesta incluyó la paralización de remolcadores, buques tanque, portacontenedores, areneros, pesqueros y lanchas de practicaje. También alcanzó a embarcaciones de turismo y otros servicios vinculados. En la mayoría de los casos, los barcos permanecieron fondeados o en puerto hasta la medianoche del jueves.
Sin embargo, los gremios mantuvieron guardias mínimas de seguridad para atender eventuales requerimientos de la autoridad marítima. Asimismo, garantizaron la integridad de tripulaciones, cargas y del medio ambiente. De este modo, buscaron evitar incidentes durante la interrupción de actividades.
El secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, Mariano Moreno, advirtió que la reforma deja al personal embarcado sin la cobertura de la Ley de Contrato de Trabajo. Además, afirmó que “no nos dejan ni el 14 bis”, en alusión a los derechos constitucionales de los trabajadores.
Según explicó, al quedar bajo un régimen considerado autónomo y de carácter comercial, se debilita la protección laboral. También señaló que esa figura abre la posibilidad de encuadrar ciertos servicios como relaciones comerciales y no como empleo formal.
En la misma línea, el titular de SICONARA, Mariano Vilar, sostuvo que la iniciativa implica “un recorte de derechos”. Además, anticipó que el paro forma parte de un plan de lucha que podría profundizarse si no existen cambios.
Por último, los gremios no descartaron avanzar hacia una huelga por tiempo indeterminado si el Congreso no modifica el proyecto. En ese marco, también participaron de movilizaciones frente al Parlamento y reforzaron su reclamo en las calles.